¿ES EN REALIDAD LA ECONOMIA
UN CHISTE PARA LA POSTMODERNIDAD?

 

Guillermo Riley *

 

En una publicación de la revista “Apuntes de Economía y Política” de julio- agosto del 2003, el doctor Moris Polanco afirma que existen una total  diferencia e independencia entre los factores modernos como cantidad, lógica, exactitud, uniformidad; y factores postmodernos como armonía, preservación, cualidad.  Tanto de lo que se puede esperar de la posmodernidad, como la armonía, oportunidad, equilibrio, preservación, solidaridad universal no puede existir ni conservarse sin la presencia de los factores modernos como lógica, progreso, eficacia y consumo. Es decir el doctor Polanco supone que los modernos son aquellas personas frías, insensibles y lógicos;  y por otra parte los postmodernos, aquellos que son solidarios y pacifistas.  Lo que el no toma en cuenta el doctor Polanco es que siempre ha existido una relación de los factores modernos y postmodernos, un ejemplo de ello es que hoy en día encontramos personas muy solidarias y al mismo tiempo muy lógicas.  No es un choque de aceleración contra un ritmo natural,  ni de consumo contra administración de recursos, ambos grupos son necesarios  tanto en la modernidad como en la posmodernidad,  ya que éstos al interactuar por ejemplo, la administración de los recursos para la producción de cierto artículo  y el consumo de éste  van a determinar el desarrollo  y el mejoramiento de la calidad de vida de los individuos ofreciéndonos mejores oportunidades y herramientas para satisfacer las necesidades de cada persona.  Es decir, no se puede vivir en un completo consumo ya que disminuiría proporcionalmente los recursos,  ni una preservación absoluta que no permitiría la satisfacción de las necesidades humanas. La propuesta más coherente es que se debe tener el mejor balance de ambos extremos para el beneficio del individuo común y corriente.

 

En su publicación el doctor Polanco hace énfasis en lo que es la calidad de vida hoy por hoy, dándonos a entender, “según él”,  que la vida auténtica  es aquella que es  natural, con aire puro, sol, tranquilidad.  Estoy de acuerdo con que se necesita de esto, pero ¿quien decide como debe de ser la calidad de vida de los demás? si para él,  eso es una vida autentica,  para otros pueden existir otras cosas totalmente diferentes (viajar, trabajar, estudiar, etc.)  y al igual todas estas demás personas  son  felices con su forma de vida. Y es que no podemos dejar a un lado todos los beneficios y las facilidades que nos da la modernidad,  que para muchos son importantes para su calidad de vida , como los grandes atributos del siglo XX, internet, la telefonía celular, la tecnología de transpote, en fin muchos artículos con los que antes no contábamos y que hoy nos facilitan la vida diariamente.  “Ludwig von Mises concede importancia al ser humano como ser que actúa, que elige y opta, en función de sus propias y personales preferencias, y elabora así una Teoría general de la acción”1

El doctor expone  en su articulo “¿Quién decide quién vive en este mundo? El mundo moderno es tacaño (recuerde: los recursos son escasos).”  Tanto en la edad moderna como en todo el transcurso de la historia, la humanidad ha pasado por los problemas que conllevan la escasez de  recursos, para satisfacer las necesidades diarias de las personas.

 

Al cuestionar quien  merece venir a la vida se racionaliza aunque no se  prohibe, en todo caso a ninguno de nosotros se nos preguntó si deseábamos nacer o no.  En tanto no es cierto que en el mundo sobrevive el más apto y el más fuerte. El Darwinismo Social explica como el hombre lucha contra su medio y contra los individuos de su misma  especie tratando de satisfacer sus necesidades, sobreviviendo el más apto, y es aquí donde empieza el problema especialmente:  ¿son los pobres los que deben de desaparecer, por ser los menos aptos?.  Hablar de pobres en la sociedad humana, es  mencionar que hay seres humanos que se han adaptado a las condiciones de la sociedad industrial (los ricos) y otros que no (los pobres). No se trata de eliminar a los pobres (recordemos que la pobreza es el estado natural del hombre),  ni de eliminar la situación original de pobreza, sino de crear riquezas.

 

Es decir,  que resulta una absoluta mentira creer que la supervivencia del más apto, en términos sociales, signifique el exterminio de los pobres o la proliferación de capitalistas explotadores. El problema para los improvisados que pretenden abordar el darwinismo social, desde el ideologismo desprovisto de base científica, radica en no saber distinguir entre una ley, (la adaptación selectiva de sus contingencias) y sus casos particulares. De la misma manera, cabría pensar en lo siguiente: Como la ley de la gravedad hace caer las manzanas de los árboles, los planetas del sistema solar, por atraerse gravitatoriamente entre sí, deben estar poblados todos ellos de manzaneros. 

En su análisis el doctor Polanco cuestiona:  “¿Qué vida llevarán los pobres de Jocotán y Camotán? ¿Para que vinieron a este mundo?....Si no nacen, no mueren; y si no mueren, nos evitamos la vergüenza de salir en todos los periódicos del mundo.....el hombre no actúa racionalmente”. ¿Como se puede cuestionar esto?, hay que recordar que el hombre siempre actúa racionalmente, siempre busca lo que le producirá más satisfacción, poder cubrir más necesidades a costa de muchas otras cosas.  Siempre que busca su mejor interés  lo hace racionalmente, lo hace teleológicamente. 

 

Al hacer referencia  acerca  de la pobreza en la actualidad,  el Dr. Polanco propone o sugiere la solución del problema dando un enfoque al control de natalidad  ( ya que se tiene la idea que la sobrepoblación conlleva a la pobreza) .  Una de las teorías Malthusianas era que la solución a la pobreza era el control de la natalidad, pero debemos tener claro que el hecho de ser pobres es lo que nos lleva a la sobrepoblación no al revés.  Como lo menciona el Doctor de León Barbero “Los austríacos han enfatizado la necesidad de producir. Han insistido, ensimismo, en que el crecimiento poblacional es un resultado, un efecto de la pobreza, no es una causa.” 2

 

En conclusión considero que el último recurso para todos los problemas en el mundo moderno y postmoderno es el ser humano.  Cada ser humano es una potencial solución a un problema que todavía no se ha logrado resolver;  sabiendo esto, el control de natalidad nunca llegará a ser la solución de todos aquellos problemas que nos acechan.

 

"La población no se ha empobrecido a medida que ha aumentado, al contrario, ha producido lo que necesitaba para sostenerse, y más. Lo mismo vale para los alimentos. Mayor población no implica menos alimentos, sino todo lo contrario: la historia revela que los precios de los alimentos, en relación con los salarios, en vez de disparase, como predecía la teoría malthusiana, han bajado".3 

 

 

 



1 Doctor Julio César de León Barbero, en una publicación acerca de el LV Aniversario de La Acción Humana, publicado en septiembre del 2004.

2 El doctor Julio César de León Barbero explica el problema de la pobreza, haciendo alusión al articulo del doctor Polanco en el artículo “Las estupideces de la posmodernidad dan risa” en la revista  “Apuntes de economía y política”  en número Enero-Febrero del 2004.

3 Julian Simon (1932-1998) economista norteamericano, que fue profesor de la Universidad de Maryland (EE.UU), que dedicó más de veinte años de su vida en tratar de desmontar con datos el catastrofismo demográfico.