La libertad y el sistema económico, Friedrich A. Hayek

 

María del Carmen Pellecer*

 

En la reducción de La libertad y el sistema económico, extraigo los argumentos más sobresalientes de Hayek, para hacer ver que la planificación es una limitante, un detenerse en el desarrollo, además de distorsionar el progreso. También expongo algunas de las tantas certezas sobre el tema, el análisis de Hayek despierta algunas reflexiones que enfatizan su pensamiento.  Propone para un  desarrollo  social concreto  el orden espontáneo y la responsabilidad de solución de problemas al individuo. La fórmula puede escribirse así: Planeación=opresión –reacción del sentimiento- =Fuerzas internas de grupos organizados.

 

Para empezar menciona la crítica más arraigada de la práctica del liberalismo, como que la libre competencia pone en peligro de tiempo en tiempo la subsistencia de algunos, la seguridad de todos sólo puede alcanzarse restringiendo la libertad económica y la más severa: La libertad individual sólo puede obtenerse sí rompemos el nepotismo de la necesidad física. A lo que respondo: La libre competencia incentiva la creatividad, al restringir la libertad económica se restringe el principio elemental del individuo, de utilizar sus medios para obtener sus fines. La necesidad física más elemental para la sobre vivencia  es el alimento, el individuo sin alimento no vive.

 

Ante estos tres señalamientos y otros más. Es pertinente aclarar e informar, definir el significado de liberalismo. Que no es sacrificar una cosa por otra, no es ir de un extremo a otro, ni favorecer a unos por otros. También saber qué quieren decir los intelectuales socialistas con libertad intelectual y cultural, pues en general se encuentran comprometidos con la ideología.

 

Ante la experiencia vivida en los últimos 30 años del siglo XX, una se pregunta, ¿Es que acaso no existe un análisis serio a conciencia sobre el colapso de los sistemas totalitarios, dirigidos o mejor dicho manipulados? Es evidente el fracaso de un sistema que anula la individualidad y la libertad personal, en aras de un ideal imaginario que viene de la mentira y el engaño, para favorecer a un estado y por consiguiente a los que pertenecen a éste. Además de crear el ambiente ideal para darle paso a la corrupción en todos los estratos, crear líneas burocráticas inamovibles, inútiles y parasitarias.

 

Se pregunta Hayek ¿Cómo se concibe el progreso social si hay una limitación severa de la libertad individual? Reconoce que el fascismo surge como una reacción intelectual a los sistemas totalitarios y éste está fomentado por aquellos cuyos privilegios, dañaba el supuesto progreso social,  el movimiento va como el péndulo de un extremo a otro. La reflexión es él que busca afanosamente la libertad en el socialismo va en dirección contraria. Aquí una verdad de Hayek: La libertad personal y la dirección central de los asuntos económicos son irreconciliables.

 

La dificultad de ir en contra de la planeación es que ésta se maneja con la razón e inteligencia, para manejar problemas sociales, problemas que surgen de la emotividad del individuo y que sólo éste puede resolver.

 

           

Para Hayek hay dos caminos. Dar a la iniciativa individual el campo más amplio posible, dejar al individuo tomar las decisiones de lo que hay que hacer y cómo ganarse la vida. Dice: Sí dejamos a un planeador central, implica que dejemos que un grupo de individuos a alguna mente individual decida, lo que la gente debe hacer en cada momento. El verdadero liberalismo es que la gente sea libre para seguir sus preferencias.

 

Agrega: En la planificación central se crea un marco de reglas que dirija la producción, pero no se toma una decisión consciente, acerca de los fines a los cuales se encamina y lo que interesa es que todos obtengan o consigan sus varios fines individuales.

 

 

Las leyes

Si bien es cierto en el orden planificador, se construye un marco racional de reglas generales y permanentes, la intención es establecer quien puede disponer de determinados recursos y prevenir el error, el engaño y el fraude. Puede estar bien fundamentada, sin embargo sucede todo lo contrario, da margen el error, engaño y fraude, lo hemos experimentado en Guatemala los últimos meses. Dice Hayek que no se hacen estas leyes para beneficiar a unos u otros, la generalidad es la que impide que individuos diferentes se beneficien de normas o leyes específicas. Lo permanente, agrega, evita o limita el libre y espontáneo proceso de desarrollo.

 

El descrédito de Liberalismo

Los primeros liberales en su afán de reivindicar el utilitarismo, el derecho de la propiedad privada y la libertad contractual se han quedado cortos, dice Hayek, al aplicar el mismo criterio de conveniencia social, se volvieron dogmáticos,  como sí ésta fuera la única concebible y natural,  no se han empeñado  consistentemente en la tarea de crear un marco legal racional.

 

Es importante subrayar esta evidencia, como el señalamiento de presunción de libertad que se le achaca al liberalismo, abrir los espacios de comprensión a la verdadera intención del liberalismo, también la supuesta explotación de los más por unos pocos, cuando en la lectura de éste texto, es todo lo contrario precisamente la libertad individual para obtener fines y resolver problemas, conlleva a evitar los extremos.

 

En la economía dirigida, la autoridad central tiene a su cargo el decidir el uso concreto de los recursos disponibles, el gobierno da la selección de necesidades y métodos que tiene que ser satisfecha. El conocimiento de circunstancias nos es ya de la gente, que tiene a su cargo inmediato las distintas operaciones, sino de las pocas mentes directrices que no siempre conocen y manejan el tema.

 

Reconoce que dentro del marco social hay algunos servicios necesarios, como la lucha contra las enfermedades a los que no pueden ponerles precio. La cuestión es que sí podemos conseguir algo mejor por la colaboración espontánea del mercado.

 

La creencia de que la planeación es necesaria para que la mayoría gane es una de las causas, de elaborarla. Sin embargo un orden y una reacción intencionada puede existir sin una mente directriz, la colaboración inconsciente del individuo en el mercado es impersonal y conduce a la solución de problemas.

 

A mayor planificación menor eficiencia de bienestar, los ideales de los individuos son particulares.

En resumen. El estado debe satisfacer ciertas necesidades colectivas, como defensa territorial, representación diplomática, velar por la justicia, pero, como dice Hayek, no debe intervenir en la acción económica, pues de ser así beneficiaria sólo a un grupo determinado. Agrega las desigualdades e infortunios son soportables por las fuerzas del designio, pero no si es el resultado de la decisión humana.

 

 

Certezas

Es una vana promesa pensar que se alcanzaran los fines particulares del individuo, si se organiza la industria. Pero dice Hayek los fines a los que servirá la planeación tendrán que ser reducidos por el bien común.

 

El hecho innegable es que la forma, resulta no tener contenido en cuanto intentamos usarlas como guías sobre planeación económica.

 

En la toma de decisión sobre el tipo de cuestiones específicas. El planeador deberá saber como escoger, costos, lugar, tiempo, el conocimiento sobre cuál decisión tomar, dar preferencias y distinciones por valor o mérito. Un plan de conjunto implica una escala cabal de valores. La exigencia es suprema imposible de llevar a cabo, ante ésta imposibilidad los ejecutores hacen “como que” y caen en un vació, aquí verificamos que la forma no tiene contenido.

 

Requiere un código moral completo, importancia relativa de todas las necesidades, de todas las diferentes personas, tienen un lugar y una importancia cuantitativa definida. La exigencia suprema es imposible de ser realizada, No existe código moral semejante, por la imposibilidad de decidir por cada individuo. Otra certeza.

 

Al desarrollo de la civilización humana, dice Hayek, se ha acompañado un movimiento de sistemas morales, más o menos comprensivos, hasta nuestros días el desarrollo ha sido hacia una vida donde las preferencias individuales gobiernan. El cambio que la planeación central requiere es un retroceso las reglas morales y legales se convierten en que entre más formales y generales, menos específicas.

 

Las consecuencias de planeación en una acción concreta. La inhabilidad de las asambleas democráticas para realizar el deseo de la gente, cuando las instrucciones vagas tienen que traducirse a acciones específicas. Lo otro es: Si la planificación eficiente debe hacerse en un campo particular, la dirección de los asuntos debe sacarse de la política, o sea están comprometidos y ponerse en manos de funcionarios permanentes. Sólo esto explica, lo complejo del poner en acción la planeación.

 

No necesitamos más, todos sabemos lo que quiere decir, por lo vivido. Termina Hayek con otra certeza: Las decisiones se reservan a unos cuantos representantes de los intereses más poderosos.

 

El descrédito de la democracia se debe a que sobre la democracia han caído tareas para las cuales no está preparada. La probabilidad de acuerdo decrece a medida que la esfera de actividad del estado se dilata. Sí existe la ilusión de el acuerdo de una mayoría importante y que cada individuo deseara la intervención del estado, habrá  tantas consideraciones de cómo debe actuar el gobierno, cuantas personas diferentes haya.

 

El precio que tenemos que pagar por un sistema democrático, es la restitución de la acción del estado a los campos en donde puede obtenerse el acuerdo. Es importante observar que sólo el capitalismo hace posible la democracia. La dirección autoritaria se convierte es una imposición de valores, Debe dice Hayek aparentar a toda costa tener éxito, para retener el apoyo popular.

 

La opresión regimentada

La acción racional sólo es posible al servicio de un sistema dado de fines y si la sociedad como un todo va actuar racionalmente, debe darle una escala completa de valores. Aquí copio textualmente el pensamiento de Henry A. Wallace: El apego a una ruta fija, requiere de un cierto grado de opinión regimentada.

 

Planear significa tomar posiciones y partido, comprometerse, El problema es que las opiniones de las personas que han sido escogidas por sus méritos y las personas afectadas por estás decisiones son irreconciliables.

 

Para que el tercero en el cual descansan las decisiones arbitrarias de la autoridad deba parece justo, ha de basarse en algún ideal fundamental en el cual se supone todos creen.

 

El credo del gobernante o la imposición del credo. Como se desarrolla este sistema la gente el pueblo debe seguir este credo, los que sobresalen es por su devoción al credo, la duda sobre los fines a los medios escogidos conduce a disminuir la lealtad y el entusiasmo, la creencia de la sabiduría del gobernante se convierte en un instrumento indispensable en el “éxito” del sistema planeado, el uso de la propaganda y la supresión de toda expresión de oposición es esencial, una total supresión de libertad individual.

 

La actividad económica no es un sector de la vida humana que pueda separarse del resto; es la administración de los medios con los cuales tratamos de alcanzar todos nuestros diferentes fines.

 

La planeación lleva a la dictadura, la dictadura es el instrumento más efectivo de coerción y compulsión de ideales.

 

Los intelectuales son los favoritos para ejerce la coerción de los fines dictatoriales. No hay libertad real de pensamiento porque las opiniones y los gustos de las masas los conforman de manera inevitable, La gran mayoría no ha aprendido a pensar con independencia.

 

La libertad intelectual y los valores de ésta.

 

Como principio motor del progreso intelectual, toda causa o idea debe ser defendida por alguien, inquirir acerca de las ideas que rigen a sus contemporáneos y someterlo a la discusión y la propaganda. La interacción de los individuos, la razón humana, las diferencias, consistentes o en conflicto sigue adelante. Dada la posibilidad de disentir.

 

El credo impositivo y autoritario ahoga por completo todo espíritu de examen independiente, destruye el sentido del significado de la verdad. La libertad y la democracia no son dones gratuitos, tener plena conciencia de las condiciones que las hacen posibles.

 

Copio literalmente la conclusión. El peligro dice Hayek es detener el proceso de experimentación, la prueba y error para lograr ideales, otro peligro es  la fuerza que da al estado la propaganda sobre la mente de la gente, si una revisión de las tendencias intelectuales provenientes de las fuerzas internas de los grupos organizados fuera aún posible después de que la maquinaria de control haya sido establecida con firmeza. Es probable que la lucha por la supervivencia de ideas, tome entonces la forma de una guerra de ideología entre las naciones, que aún llevando la supervivencia del grupo más eficientemente organizado, bien puede significar la destrucción de todo lo que para nosotros representa la grandeza de la humanidad.

 

* Miembro del Seminario de Filosofía de la UFM.