El Dr. Manual Ayau y la antropologìa

Danilo A. Palma

1.     Introducción

Como es bien conocido, los escritos del Dr. Manuel Ayau cubren una considerable variedad de temas económicos, políticos y sociales, los cuales frecen una gran riqueza de ideas, cuestionamientos y propuestas. Por lo tanto, es loable la iniciativa de explorar las relaciones entre su obra y disciplinas como la Sociología, la Filosofía Social, la Política y la Psicología,  tarea encomendada a los distinguidos académicos que participan en este foro. Por mi parte agradezco el honor de haber sido invitado a contribuir con un breve acercamiento a la relación de la obra del Dr. Ayau con la Antropología  como ciencia empírica,  por razones profesionales, y no con la Antropología Filosófica.  

2.     Procedimiento

Desde Schutz (1958), Ricoeur (1969), Gadamer (1971) se ha tornado una exigencia metodológica reconocer que los textos, como las situaciones, son susceptibles de diversas “lecturas” que conducen a diferentes resultados. Por ellos debemos reconocer en este momento que los puntos y maneras de contacto que hemos encontrado entre los trabajos del Dr. Ayau  y la Antropología,  se basan en nuestra lectura de unos 17 artículos escritos por él entre los años 1960 y 2000, y publicados por el Centro de Estudios Económicos y Sociales (CEES). Debe advertirse, además, que la aventura de explorar sistemáticamente las relaciones entre el pensamiento del Dr. Ayau y la Antropología es un proyecto que de ninguna manera podría agotarse aquí, sino que debería continuar por lo menos a corto y mediano plazo. De modo que nuestros planteamientos son preliminares, más que todo una invitación y una excitativa a continuar el estudio de estas proyecciones de la obra del Dr. Ayau con las disciplinas sociales, mediante programas de mayor detenimiento, aliento y profundidad.

3.     La Antropología en los escritos del Dr. Ayau

En ninguno de estos artìculos menciona el Dr. Ayau específicamente a la Antropología. Sí mencionó específicamente a la Sociología en su  artículo “”Lamentos contra soluciones” (enero, 1970), donde expresa que la pobreza es un problema económico y que su solución no se encuentra en la Sociología, sino en la Ciencia Económica. También mencionó a la Psicología, en el artìculo “Lo que uno es y lo que uno cree ser” (noviembre, 1983) donde se refiere a pruebas psicológicas para evaluación de la personalidad, mediante las cuales el sujeto se califica a sí mismo y luego califica los criterios con los que se ha calificado, desde el punto de vista de otros. Aunque no menciona específicamente a la Antropología, sin embargo, varios de sus planteamientos, cuestionamientos y enfoques son comunes a la Antropología, como veremos.

 

3.1.          La naturaleza humana

En el primero de sus artículos, “Capital y Trabajo” (1960) el Dr.Ayau expresa que cualquier régimen que busque la concordia y el bienestar social de los hombres, no los encontrará si no acepta la naturaleza del hombre tal como es. Éste es un punto de contacto muy apropiado para iniciar la exploración de las relaciones entre el pensamiento del Dr. Ayau y la Antropología, pues esta naturaleza del hombre es cabalmente el punto de partida y el motivo de estudio de la Antropología como ciencia empírica.

3.2.          La racionalidad y la economía

En agosto de 1966, en el primero de sus artículos “Libertad y Progreso”, el Dr. Ayau se ocupó de un tema inevitable en un país como Guatemala: las causas del subdesarrollo, palabras suyas. Dos planteamientos de este artículo deben ser señalados desde la Antropología, uno referente a la actuación racional del ser humano; y otro, referente a las condiciones de supervivencia de las civilizaciones.

El primero plantea que actuar racionalmente es poder asignar lógicamente la utilización de los recursos, pero que esa actuación se distorsiona cuando, por impaciencia,  prevalece el pragmatismo y se abandonan principios de comprobado valor. Entre antropólogos es relativamente conocida la discusión de quienes proponen como lógico solo el razonamiento técnico y científico occidental con quienes proponen que cada cultura tiene sus propias lógicas (cf. Pareto, Weber, Levi-Strauss).

Esta discusión es el telón de fondo de otra discusión conocida ya no solo entre antropólogos sino también entre economistas de criterio universal, la discusión sobre la racionalidad en la economía occidental y la racionalidad en economías y mercados de culturas no-occidentales.  En el artículo “Los controles de los precios” (agosto, 1978)” reconoce que todos los seres humanos “trabajamos para vivir y no vivimos para trabajar, y que la actividad económica es solo un medio hacia ese fin”, sugiriendo que hay una lógica más amplia que la lógica económica. En 1967, George Dalton, en la introducción a su famoso volumen Tribal & Peasant Economies, resume el estado de esta discusión.

Que el Dr. Ayau  tampoco veía solo racionalidad en la cultura occidental puede verse en su artículo “Los intelectuales”, de junio de 1970, donde se refirió a la sinrazón de los intelectuales que aceptan y promueven sistemas cuyas implicaciones no conocen o no comprenden.

3.3.          Las condiciones de supervivencia de las civilizaciones

El  segundo planteamiento del Dr. Ayau en agosto de 1966, fue que “la historia nos da suficientes ejemplos de las ruinas de civilizaciones prósperas que abandonaron los principios morales a cambio del pragmatismo”. Menos de un año después (junio de 1967), esta preocupación reapareció en el artículo “El problema crucial de nuestra época”, donde se pregunta si es factible una sociedad que elimine parcial o totalmente la propiedad privada, la libertad de elegir la actividad individual, el libre intercambio de recursos y la igualdad ante la ley. Las condiciones de supervivencia de las civilizaciones ocupan un lugar central en los estudios antropológicos, sociológicos, históricos y aún filosóficos, y nos recuerdan a Danilevski, Spengler, Toynbee y Pitirim Sorokin.,

3.4.          Las diferencias entre los seres humanos, la intolerancia y las tendencias homogeneizantes

En el artículo “En torno a la igualdad” (marzo, 1970) se ocupa del tema de las diferencias entre  los seres humanos. Dos meses más tarde, en “El Liberalismo y la razón” expresa que así como se puede ser dictatorial en nombre de la democracia, se puede ser intolerante en nombre del Liberalismo, pero que esta intolerancia es realmente antiliberal. Y en el artículo  “Los Derechos Humanos y los socialistas” (enero de 1979), escribe “La izquierda no tolera la heterogeneidad. Es intrínseco a sus propuestas y condición necesaria para la imposición de sus ideas, homogeneizar el pensamiento y las personas”. Y agrega,  “Recordemos que los derechos humanos se consideran derechos porque limitan el poder del gobierno, no provienen del gobierno. Son superiores al gobierno”  Y de nuevo, en el artículo “La intolerancia es la causa de la violencia” (1984) se refiere a los límites de la libertad, a la tendencia de algunos a coartar la libertad de otros imponiéndoles modelos, y a la necesidad de dejar a la gente en paz, sin imponerle tales modelos.

En cuanto a diferencias entre seres humanos, en Guatemala las tenemos de diversa naturaleza. Pero son las diferencias raciales, culturales, lingüísticas, étnicas, las que le compete a la Antropología señalar. A través de los siglos de vida colonial e independiente, ha habido regímenes empeñados en borrar esas diferencias en Guatemala, sin lograrlo. Este empeño antiliberal y los detalles de su justificación y operacionalización se encuentran en las fuentes historiográficas del país, particularmente las del tiempo del Dr Mariano Gálvez, del General Justo Rufino Barrios, el Dr. Manuel Estrada Cabrera y otros.           

3.5.          La emotividad como factor del comportamiento

En  el artículo “El temor a la libertad” (julio, 1968) escribe que “existe miedo hasta de pensar…inclusive de entretener aunque sea momentáneamente ideas contrarias”. “El autor de este artículo –dice, refiriéndose a sí mismo- ha notado ser general en todos los países que ha visitado, y que le da, por tanto, la impresión de que es común a todas las nacionalidades y que parece tener su causa en otro sentimiento del hombre: el miedo a la inseguridad.”  

En un párrafo como este se debe apreciar la importancia que el Dr. Ayau daba a la observación y la comparación en escenarios étnica y nacionalmente diversos, para afirmar y generalizar un conocimiento, lo cual es el método central de la investigación antropológica de campo. También muestra cuán cauteloso era para referirse a uno de los temas de la Antropología Psicológica, el papel de las emociones en el comportamiento, en diferentes contextos culturales (véase a Malinowski, Kardiner y otros),  

3.6.          Otros temas

En reconocimiento a la importancia persuasiva de la religión en asuntos de opinión pública, en su artículo “Individualismo”, publicado en marzo de 1964, el Dr. Ayau cita partes de las encíclicas papales para mostrar la importancia que la religión católica le da al individuo, y explica las diferencias entre el egoísmo y el individualismo. Por esta misma época, otros sectores estaban utilizando también fuentes católicas para sostener tesis contrarias.

En los últimos años la violencia se ha convertido en un tema obligado de todas las ciencias sociales y de la conducta, y aún de disciplinas biológicas como la etología. Los textos de Antropología le dedican cada vez más espacio. El Dr. Ayau se ha estado ocupando de este tema desde 1970. En el artículo “En torno a la violencia” (agosto, 1970) refuta los argumentos de que las diferencias de riqueza son las causas de la violencia. Abre así una puerta para analizar las verdaderas causas de la violencia, y se ocupa de una de ellas, los esfuerzos por obligar coercitivamente a quienes tienen más a compartir con quienes tienen menos. En otros trabajos había expresado que la violación de los derechos individuales de los demás –ricos y pobres-, son fuente de violencia.

Por último, en  “La autenticidad de quienes hablan de derechos humanos” (agosto de 1981) analiza críticamente las motivaciones de quienes hacen de los derechos humanos su bandera de lucha política y social. El análisis de estas motivaciones  nos hace evocar los trabajos de Goffman sobre la distancia emocional del actor con respecto al rol que desempeña.

4.     Epílogo

Al concluir este breve panorama de las áreas de preocupación e interés comunes a los escritos del Dr. Manuel Ayau y la Antropología empírica, terminamos agradeciendo la oportunidad de aportar un grano de arena al estudio de dichas áreas, e invitamos a la comunidad académica a continuar su investigación..

 

Guatemala, 10 de agosto de 2011