Notas de filosofía Austriaca;

¿Qué es el Individualismo Metodológico de la Escuela Austriaca?

 

Joseph Alexander Freire López

 

Centro Henry Hazlitt,

Universidad Francisco Marroquín,

6 calle final zona 10, Guatemala, C. A.

 

 afreire@ufm.edu

 orcid.org/0000-0003-1447-8745

 

 

Resumen: El significado de Individualismo Metodológico ha sido uno de los conceptos más diversificados y es uno de los principios metodológicos básicos de las ciencias sociales. Indica un procedimiento de investigación ordenado, repetible y autocorregible cuyo objeto de estudio son los individuos y su conjunto de saberes, creencias y pautas de conducta. El método no implica en absoluto el supuesto de omnipotencia o libertad total de los individuos, donde las diversas situaciones del fenómeno complejo llamado sociedad es resultado de las prácticas de individuos cuyo actuar limitado favorece el actuar de los mismos individuos.

 

Palabras clave: individualismo metodológico, libertad, epistemología, individuo.

 

Abstract: The meaning of Methodological Individualism has been one of the most diversified concepts and is one of the basic methodological principles of the social sciences. It indicates an orderly, repeatable and self-correcting research procedure whose object of study is individuals and their set of knowledge, beliefs and behavior patterns. The method does not imply at all the assumption of omnipotence or total freedom of the individuals, where the diverse situations of the complex phenomenon called society is the result of the practices of individuals whose limited action favors the actions of the same individuals.

 

Keywords: methodological individualism, epistemology, individual, freedom.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

El significado de Individualismo Metodológico ha sido uno de los conceptos más diversificados[1], alejándose cada vez más de su acepción fundamental[2] por lo que otrora fuera el método deductivo teórico de las ciencias naturales exactas entendido a cabalidad por su descubridor Carl Menger[3], por lo que siguiendo la distinción hecha por los principales representantes de la Escuela Austriaca, el tratamiento terminológico que se asumirá en el presente trabajo será bajo el auspicio conceptual de Individualismo Metodológico (de aquí en adelante IM).

El IM es uno de los principios metodológicos básicos de las ciencias sociales y trata sobre explicaciones científicas de cualquier fenómeno social teniendo como desiderátum su conocimiento y concatenación hasta el nivel genético o basal que ayude a explicar por qué y entender el cómo[4] de los fenómenos sociales partiendo de los estados mentales de los individuos[5] analizados éstos aisladamente[6].  Trata del estudio de un comportamiento arraigado en la vida en sociedad por medio de la reconducción y desenvolvimiento de sus hechos comportamentales más complejos a sus elementos más basales, indagando así en sus regularidades genéticas. Es decir, consiste en el hecho de reconducir los fenómenos humanos a sus más originales factores constitutivos atribuyéndoles una disposición lógica conforme a su naturaleza, proponiendo teorías que expliquen momentáneamente dichos factores y finalmente, buscar las leyes[7] según las cuales se afirme una relación constante entre las regularidades comportamentales genéticas o basales y los complejos fenómenos sociales. Por tanto, el IM se concibe como un método científico de corte teórico que estudia y explica la acción e interacción humana y sus efectos.

 

DE LO ONTOLÓGICO A LO EPISTEMOLÓGICO

 

El IM y toda su orientación ontológica y epistémica indica un procedimiento de investigación ordenado, repetible y autocorregible cuyo objeto de estudio son los individuos y su conjunto de saberes, creencias[8] y pautas de conducta permitiendo desenvolver su linaje comportamental hasta llegar a la actitud genética o basal de cualquier fenómeno social -e. g., las instituciones como el dinero, la religión, el lenguaje, la democracia, el sufragio, etcétera- y así poder conocer, describir y formular proposiciones existenciales que describan su origen y función. Es decir, se conforma en una herramienta de análisis de investigación que integra unidades cognitivas[9] que permiten abordar más de una esfera del comportamiento humano, lo que permite elevar la dinamicidad de sus resultados a la generalidad y totalidad de los elementos que de suyos son sujeto de estudio. El individuo.

El fundamento ontológico del IM es el individuo y los fenómenos sociales deben su existencia fundamental a estos últimos. Más estrictamente sostiene que el único objeto de estudio es el individuo y la sociedad es el resultante causal de sus interacciones, es decir, los fenómenos sociales no son más que configuraciones de fenómenos individuales; de acciones e interacciones entre individuos. Pero cuando hablamos de su cualidad, el IM busca dar cuenta de explicaciones que representen mejor los resultados sociales producto exclusivo de la acción de entidades individuales y de sus estados mentales[10] combinadas de un cierto modo, donde lo social, deónticamente hablando, depende de propiedades y relaciones a nivel individual.

El IM está plagado de juicios de valor y en actualidad no es de uso exclusivo de ninguna escuela en particular. Pero una diferencia importante entre el IM de las ciencias sociales de la Es la sociología lo interpreta como un método atomístico[11] o un colectivismo metodológico[12] y más recientemente aún se vincula a la teoría de las organizaciones y del emergentismo[13]. Lejos de esto, el IM no postula que sólo las propiedades de los individuos y no sus interacciones son explicativas, es decir, que sólo existen efectos de agregación y no de composición[14], al contrario, desde los efectos de composición postula explicaciones causales partiendo, metodológicamente hablando, desde la entidad ontológica irreductible entendida como individuo[15]. Por otro lado, y contrario a un enfoque totalizador[16] propio del método de la sociología, el procedimiento del IM no implica explicaciones de tipo individualizadas[17], al contrario, se identifica como la investigación de los conceptos, teorías, acciones y principios básicos de razonamiento que impelen al individuo a actuar y que permita su clasificación y análisis para un mejor entendimiento de sus efectos en la vida en sociedad. Por tanto, el fundamento ontológico en el que descansa el IM se basa sobre todo en la construcción de teorías que den cuenta del origen de los fenómenos complejos partiendo del hecho que el quid del IM, en su sentido más popperiano, consiste en construir y analizar modelos sociales en términos descriptivos o nominalistas, es decir, en términos proposicionales de las expectativas, actitudes y de las relaciones de los individuos[18].

 

LA NOCIÓN DE LIBERTAD DESDE EL MÉTODO

 

El IM no implica en absoluto el supuesto de omnipotencia o libertad total de los individuos, donde las diversas situaciones del fenómeno complejo llamado sociedad es resultado de las prácticas de individuos cuyo actuar limitado favorece el actuar de los mismos individuos. Los individuos no actúan en forma separada, sino que estos interactúan, es decir, que las más de las veces actúan en respuesta a las acciones de otros, tanto por cuanto, decir que las interacciones sociales y sus productos son el resultado de acciones individuales es señalar la existencia un efecto causal más no determinado, donde la sociedad es entendida como el resultado de acciones individuales. Resultado constituido la más de las veces por los efectos no intencionados de un gran bagaje de acciones individuales y que a su vez erigen las instituciones humanas. La libertad del individuo no es total y está limitada por a) el comportamiento del otro, b) por las limitaciones de cada uno y c) lo limitado del alcance de nuestro conocimiento, es decir, la libertad de entrada presenta dos restricciones epistemológicas y axiológicas; de falibilidad y de comportamiento. El argumento básico del IM es que no hay otro camino para entender el fenómeno social sino es a través de nuestra comprensión de las acciones individuales en cuanto dirigidas a otra gente y guiadas por un comportamiento esperado[19].   Una diferencia fundamental del IM y las explicaciones de Adam Smith, e. g., radica en que éste último entiende las instituciones como producidas por un efecto exógeno mientras que el primero las explica a lo interno del contexto social, es decir, trata de explicar toda cuestión de lo social como producida por efectos estricta y necesariamente endógenos. Así, las instituciones son entendidas como el punto de equilibrio resultante de repetir infinitamente un comportamiento, donde este equilibrio se configura en el tiempo y surge por descubrimiento en un determinado punto del espacio es, además, entendido como un proceso producido por ensayo y error donde la repetición constante de alguna base comportamental provoca que dicho equilibro se manifieste en el espacio y el tiempo. Entonces una vez generalizado el comportamiento más beneficioso producto de la internalización de este por parte de los individuos, éste se descubre y se convierte en una norma comportamental de tipo adecuado, es decir, los individuos producen dicho equilibro sin haberlo considerado[20], entre sus muchas formas de manifestar una única base comportamental, un punto de equilibrio o eso que llamamos instituciones. Por tanto, no son juicios de valor los que el IM estudia, estos solamente cumplen la función de mediación en tanto que generan bases comportamentales y son estas las que se hacen objeto de estudio. Bases entendidas como acciones humanas que se repiten en una escalada determinada en el tiempo y el espacio que iniciaron en algún momento de la historia y aún sobreviven.

CONCLUSIONES

 

Lo que demuestra este breve e incompleto repaso es algo que quizá debería haber sido obvio desde el principio: a saber, que el término «IM» es una convención aceptada por las ciencias sociales y su estudio plantea actualmente dos obstáculos. El primero ocasionado por el uso que otras disciplinas hacen de dicho método. El segundo, surge del estudio de sus bases históricas.  Aceptar que el término «IM» tiene distintos significados y más importante aún ¿todos ellos debemos entenderlos como legítimos? es una cuestión que requiere urgente atención. Incluso si pudiéramos encontrar una definición del IM moderno que integrara a todas las disciplinas que hacen uso del método, todavía nos enfrentaríamos a un problema difícil. Si se tuvieran que investigar las prácticas y creencias de la época en la que Menger propuso el `Atomismo´, considerado como el fundamento de la versión clásica del IM en su estado más basal, sólo en la medida en que estas prácticas y creencias se parecen, e. g., al subjetivismo hayekiano del IM moderno, el resultado sería una imagen distorsionada. La distorsión sería inevitable porque el IM ha cambiado en contenido, forma y método, más no en su función. Por eso no se estaría respondiendo al pasado tal como existió, sino mirándolo mediante unas coordenadas que no le corresponden. Esto significa que debemos evitar registrar el pasado en busca de ejemplos comparativamente similares del IM moderno respetando el modo en que las generaciones anteriores se aproximaron a la naturaleza del comportamiento humano aceptando que, incluso aunque puede diferir del método moderno, tiene interés porque es parte de la ascendencia epistemológica del IM. Además, comparativamente, el IM de la Escuela Austriaca es en tiempos podernos muy diferente a su versión clásica y quizá lo más importante de destacar será que es diametralmente opuesto al método interpretado, criticado y utilizado por la sociología en sus distintas escuelas aplicando cada una de ellas una versión diferente del método con desiguales implicaciones. 

 

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[1] Cf. UDEHN, L. 2002, Methodological individualism: Background, history, and meaning, 1 vol. New York: Routledge, p. 38.

[2] La nueva metodología austríaca, que trazó las acciones de mercado a las acciones de los individuos, se conoció como en `atomismo´. Señaló que los fenómenos económicos, descansaban inequívocamente en las decisiones, preferencias y valoraciones subjetivas de los individuos. Cf. UDEHN, Op. Cit. 2002, p. 87

[3] Carl Menger (1840-1921) puede ser considerado el fundador del `individualismo metodológico´, pero, como John Stuart Mill (1806-1873), no usó este término por sí mismo, él lo llamó atomismo, lo que significa que los fenómenos complejos deben explicarse en términos de sus elementos más simples o partes, es decir, la explicación última de todos los fenómenos económicos es en términos de necesidades, algo atribuible solo a los individuos. Cf. MENGER, C. (1871). Grundsätze der volkswirthschaftslehre, Vol. 1. W. Braumüller, p. 193; UDEHN, Op. Cit. 2002, p. 94

[4] Cf. NOGUERA, J. 2012, Grupo de Sociología Analítica, and Diseño Institucional, “Qué es el individualismo metodológico,” La Era de la Individuación, p. 8.

[5] Cf. CUBEDDU, R. 1997, La filosofía de la escuela austriaca (Madrid: Unión Editorial), p. 33.

[6] Cf. Ibid, p. 41; Cf. MENGER, C. (1883). Untersuchungen über die methode der socialwissenschaften: und der politischen oekonomie insbesondere. Duncker & Humblot, p. 43.

[7] A la reforma de la ciencia económica, asiste William Stanley Jevons (1835-1882), León Walras (1834-1910) y Carl Menger, quienes elaboraron la teoría conocida como marginalismo o teoría de la utilidad marginal, con ella, inauguran, especialmente Menger, la tradición económica teórica, pero sobre todo a la naciente ciencia social teórica. Con la cuestión: ¿de qué depende el valor de una mercancía?, se inaugura en la práctica lo que Menger definió como: "Leyes de fenómenos [...], [...] carentes de excepciones" (Cf. CUBEDDU, Op. Cit. p. 41), es decir, "leyes exactas aplicadas a los fenómenos sociales"; Cf. MENGER, Op. Cit.1883 p. 17.

[8] En términos kantianos, la cualidad estética de IM consiste en la relación sintiente con el 'reconducir' de la historia, donde dicho 'sentir de la reconducción' se expresa en la apreciación (sea del consumo, de la utilidad y de la valoración en los hechos sociales conformados por acciones subjetivas de corte genético) y preferencia a ciertos hábitos y costumbres.  Además, de su enfoque ético, en que se afirma una cierta igualdad moral de todas las costumbres, así como su aporte a la filosofía de la cultura (todo vínculo cultural, por necesidad, indica una correspondiente estructura de instituciones) que se funda en un sentimiento de pertenencia y relación con un conjunto en el que casi siempre, se pueden reconocer los objetos materiales, el individuo y lo espiritual, en síntesis, una institución.

[9] La unidad cognitiva por excelencia del método es el concepto Individuo. El cual se describe como: a) el hombre es un individuo; b) es un ser evolutivo; c) es un ser creador de normas y tradiciones; d) su racionalidad es limitada; f) su libertad individual es negativa, y g) los hombres son naturalmente desiguales. Para ampliar este tema consultar VERGARA E. J. (2009). La concepción del hombre de Friedrich Hayek. Revista de filosofía, 65, 161-176.

[10] Uno de los puntos crípticos de diferenciación entre las ciencias sociales y la sociología radica en que el segundo concibe que el IM sólo aplica contextos extensionales, Cf. NOGUERA, Op. Cit. 2012, p. 9. Caso contrario, el primero parte de los contextos intencionales como contenidos proposicionales, es decir, parte de las creencias o deseos, de los gustos y preferencias de los individuos y de cómo estos definen y moldean, sin siquiera buscarlo, el fenómeno de la vida en sociedad.

[11] Para algunos autores como ALBERT, S., y WHETTEN, A. (1985, Organizational identity. Research in organizational behavior) el IM es una forma de reducción del comportamiento de los individuos en su expresión más atomística, es decir, se llega a considerar, sobre todo por la sociología, que el IM concibe el actuar de los individuos como aislados de otros, algo carente de sentido, pues desde la Escuela Austriaca se concibe el actuar de los individuos como estrecha e íntimamente relacionados con el de sus pares, e. g., llega incluso a comparar la teoría de Leibniz de las monadas con la de los átomos de Maupertus y las extrapola con el individuo.

[12] Método que crea entidades supra individuales y que trata como reales a las instituciones y a la sociedad misma, negando que haya cosas tales como los individuos y las acciones de los individuos"; Cf. UDEHN, Op. Cit. 2002, p. 112. Para el estudiar el problema de la aplicación de ambiguación de lo social como hipóstasis y objeto de estudio ver HEDSTRÖM, P. 2005, Dissecting the social: On the principles of analytical sociology. Cambridge: Cambridge University Press, pp. 73-75

[13] La idea del mundo social propuesta por la doctrina de la evolución emergente es la del universo como un orden jerárquico de diferentes niveles, donde cada nivel surgido es irreductible al nivel inmediatamente inferior, es decir, que la sociedad y sus fenómenos jamás podrán ser reconducidos a los elementos que lo componen, a saber, los individuos y sus acciones. Para un tratamiento más profundo sobre el uso del IM y su crítica por parte del emergentismo en sociología ver SAWYER, R. 2001 Emergence in sociology: Contemporary philosophy of mind and some implications for sociological theory. American journal of sociology, 2001, vol. 107, no 3, p. 551-585; 2005, Social emergence: Societies as complex systems. Cambridge University Press; KING, A. 2007, Why I am not an Individualist. Journal for the Theory of Social Behaviour, 2007, vol. 37, no 2, p. 211-219; GREVE, J. 2012, Emergence in sociology: A critique of nonreductive individualism. Philosophy of the Social Sciences, vol. 42, no 2, p. 188-223.

[14] Muchos autores sostienen que el IM se limita únicamente a la acción del individuo, no considerando el efecto de interacción, algunos de los autores que van en esta línea son: ELSTER, J., 1982, “The case for methodological individualism,” Theory and society 11, no. 4; WRIGHT, E., LEVINE, A. & SOBER, E., 2003. Marxism and methodological individualism. In Derek Matravers & Jonathan E. Pike (eds.), Debates in Contemporary Political Philosophy: An Anthology. Routledge, in Association with the Open University.

[15] Al reducir, más allá del nivel del individuo y sus propiedades (ver pie de página 9) estaríamos rebasando los criterios de pertinencia y relevancia propios del IM de la Escuela Austriaca.

[16] Dicho método postula que todos los ¨agentes¨ sociales, tienen objetivos o funciones que no pueden ser reducidos a creencias, actitudes y acciones de los individuos que conforman la sociedad.

[17] WATKINS, J., 1955. Methodological individualism: a reply. Philosophy of science, vol. 22, no 1, pp. 58-62.

[18] POPPER, K. 1957. The propensity interpretation of the calculus of probability, and the quantum theory, p. 136

[19] HAYEK, F., (1946) 2009. Individualismo: verdadero y falso. Unión Editorial.

[20] Contrario el caso que propone SOLOW (R., 1974, Intergenerational equity and exhaustible resources. The review of economic studies, vol. 41, p. 29-45), él considera que la norma se origina en una especie de lógica egoísta la cual, luego que se consigue cierta conciliación de intereses logra establecerse universalmente. Esta es la más común propuesta que la tradición contractualista concibe, contraria a la tradición subjetiva que interpreta el fenómeno institucional como producto espontáneo y no de designio humano, es decir, de origen natural.