LA CULTURA MUSICAL EN EL NIVEL PRIMARIA DEL SISTEMA EDUCATIVO VENEZOLANO

MUSICAL CULTURE AT THE PRIMARY LEVEL OF THE VENEZUELAN EDUCATIONAL SYSTEM

 

Alis Eloy Cruces Michelena https://orcid.org/0000-0001-7589-5353

“Universidad Bolivariana de Venezuela”. Valencia Estado Carabobo, República Bolivariana de Venezuela

Alislarefasi@gmail.com

 Alis Eloy Cruces Michelena      https://orcid.org/0000-0001-7589-5353

“Universidad Bolivariana de Venezuela”.   Valencia, Carabobo Estate, Bolivarian Republic of Venezuela

Alislarefasi@gmail.com

 

Resumen

 

La República Bolivariana de Venezuela es un país dotado de una maravillosa riqueza cultural representada en sus distintas manifestaciones artísticas, en sus diferentes géneros musicales, en su literatura y costumbres del arte popular, enraizado en cada región, de igual manera nos identifican los símbolos patrios y gentilicios de sus habitantes. Esto la ubica en una perspectiva de un país privilegiado en el contexto de las naciones de América Latina y el Caribe. Sin embargo, este tesoro no ha sido suficientemente valorado, tampoco dado a conocer ampliamente por los mismos venezolanos. No obstante,  los procesos de globalización, las sociedades han vivido un proceso de cambios en los ambientes económico, político, social y cultural que han transformado los principios y valores de los habitantes. La historia nos enseña que desde la antigüedad la enseñanza de la música en muchos países ha sido tomada en cuenta en la formación del individuo. Sin embargo  en Venezuela, dicha disciplina no ha sido considerada como materia regular dentro del programa de estudios en las Escuelas Básicas, ocupando un lugar secundario. Cabe considerar por otra parte que la cultura se conforma de creaciones del hombre dentro de su quehacer cotidiano y dan como resultado la idiosincrasia de un pueblo. Apoyada en las Teoría de Aprendizaje Significativo Ausubel (1983), Teoría del Aprendizaje Social de Bandura (1986).

Palabras claves: Música, Sistema Educativo,  Identidad Cultural

 

Abstract

 
The Bolivarian Republic of Venezuela is a country endowed with a wonderful cultural wealth represented in its different artistic manifestations, in its different musical genres, in its literature and popular art customs, rooted in each region, in the same way, we are identified by the patriotic symbols and the names of its inhabitants. This places it in the perspective of a privileged country in the context of the nations of Latin America and the Caribbean. However, this treasure has not been sufficiently valued, nor made widely known by Venezuelans themselves. However, the processes of globalization, societies have experienced a process of changes in the economic, political, social and cultural environments that have transformed the principles and values ​​of the inhabitants. History teaches us that since ancient times the teaching of music in many countries has been taken into account in the formation of the individual. However, in Venezuela, this discipline has not been considered as a regular subject within the study program in the Basic Schools, occupying a secondary place. It should be considered on the other hand that culture is made up of man's creations within his daily work and results in the idiosyncrasy of a people. Supported by the Ausubel Meaningful Learning Theory (1983), Bandura's Theory of Social Learning (1986).
 
 
 
Keywords: Music, Educational System, Cultural Identity
 

Introducción

          En el ámbito de la Educación, la música, se establece como una actividad complementaria o actividad extra cátedra en todos sus niveles, la cual se lleva a cabo con el objetivo de promocionar y difundir culturalmente el acervo musical de nuestro país, así como de contribuir en la formación integral de los estudiantes.

                    El trabajo del docente especialista en educación musical, debe incentivar dentro de su medio, piezas escritas de calidad armónica, para que produzcan entre sus interpretaciones, un desarrollo más dinámico y atractivo a la hora de la ejecución. Cabe destacar que esta investigación servirá como incentivo fácil, práctico y didáctico para los docentes de educación primaria que están al frente de la formación de los niños y niñas que serán el futuro de nuevas generaciones.

En este sentido, Según Larrea (1958) comenta que el folclor representa la alegría y la belleza del arte que penetra en el corazón y el alma de los habitantes y tiene un campo extenso de expresión. También Propicia la participación de una forma activa de los estudiantes en la dinámica de la cultura, especialmente en las manifestaciones estudio de la historia, musicales populares, gastronomía, fortalece el aprecio y la valoración de la identidad nacional  de su propia tierra. Cada pueblo de la geografía venezolana, tiene su propia historia local, su idiosincrasia, sus costumbres y sus manifestaciones musicales. A través de cada región se descubre buena parte de la historia, muy valiosa, es por ello que conocer la historia es un elemento importante de la identidad.

          Debe señalarse que la inclusión de la música en las escuelas ha sido un tema recurrente y de preocupación constante en el ámbito de la educación en Venezuela. Sabemos que la música, desde tiempos remotos, forma parte de la educación del individuo y que ha sido considerada materia obligatoria en muchos centros de enseñanza. En nuestro país, sin embargo, relacionar la música con otras ramas del saber o agruparla junto a las materias que conforman el programa de estudio de las escuelas, sin dejarla rezagada en el último peldaño, ha sido tarea difícil. Quizás esto se pueda comprender de cierta forma, ya que la música, si se le compara con las otras artes, posee un status propio, como consecuencia principalmente de los medios técnicos y del lenguaje de que se sirve, haciéndola ocupar un puesto de excepción. 

          Bajo esta perspectiva,  al docente de primaria se le  la dificulta llevar a cabo la tarea de enseñar música en las escuelas de manera sistemática y masiva por la complejidad que conlleva el estudio de dicho arte. Desvinculándose generalmente del contexto cultural de su entorno, limitado por una base antropocultural débil, por lo que desarrolla medianamente proyectos en función de las características de los estudiantes y su comunidad, la metodología utilizada por los docentes no responde a la visión holística del currículo y, a la función sociocultural de la institución educativa. También se infiere que se declina el aprovechamiento de los conocimientos previos a la simbolización sociocultural.

Frente a este planteamiento surgen interrogantes como por ejemplo: ¿Cómo lograr captar el interés de los estudiantes? ¿Qué estrategias metodológicas serán necesarias aplicar para promover el interés de los Estudiantes? ¿Cuáles son los procedimientos que el docente debe llevar a cabo para poder adaptarse a las necesidades e intereses de los integrantes de una agrupación musical?

Aunado al tema de estudio el cual es la cultura musical, se considera necesario definir algunas categorías recurrentes en la temática.

 

¿Qué es la Música?

          La definición más habitual en los manuales de música se parece bastante a esta: «la música es el arte del bien combinar los sonidos en el tiempo». Esta definición no se detiene a explicar lo que es el arte, y presupone que hay combinaciones bien hechas y otras que no lo son, lo que es por lo menos discutible. Según el compositor Claude Debussy (2007),

La música es «un total de fuerzas dispersas expresadas en un proceso sonoro que incluye: el instrumento, el instrumentista, el creador y su obra, un medio propagador y un sistema receptor».  Es indudable; que la música ha estado y sigue estando presente en diversos entornos, sociales, culturales y educativos en las diferentes épocas y políticas en el mundo.

         Para dar respuestas a las interrogantes planteadas se presentan a continuación una mirada hacia la pertinencia de la música en la formación de los estudiantes vista desde diferentes enfoques.

Enfoque Formativo

          Es sin duda el eje central que genera dicho escrito, en este sentido la intención es crear herramientas para dar a conocer de una manera teórica la historia y presente de la identidad cultura

        Tomando en cuenta la musicalidad, como capacidad de percibir, sentir y expresar la música, existe en todas las personas en distinto grado, pero es necesario desarrollarla y potenciarla, ya que la actividad musical fomenta la expresividad, la creatividad y la memoria. Por otra parte los niños desarrollan su musicalidad, dentro del medio familiar y de la sociedad en general, y a través de la educación que reciben en la escuela infantil.

          En este sentido, Fridman (1997:113) habla de la responsabilidad del medio familiar y de la sociedad en general para favorecer este desarrollo de manera decisiva y contribuir en la formación de la personalidad del niño y niña. Por su parte, los educadores deben favorecer y proporcionar a niños y niñas experiencias musicales que despierten la curiosidad y el interés por la música y el hecho sonoro que estimule y desarrolle sus capacidades musicales y su amor hacia lo nuestro. Es indispensable, que todos los maestros de las Escuelas Primarias estimen en su justo valor la enorme trascendencia educativa que tiene la música.

         Sin embargo, la práctica del canto en la escuela y la enseñanza de la música deben ser contempladas, no como una obligación más que les impone el currículo a los maestros, sino, un estudio fundamental digno de mayor atención. El maestro debe esmerarse en desterrar los cantos vulgares y formar un repertorio de música vocal adecuada. La introducción del canto y la música en las escuelas no llegarán a dar resultados verdaderamente positivos desde el punto de vista educacional, mientras no se relacione constantemente la enseñanza de este arte con las demás materias incluidas en los contenidos del currículo del subsistema de Educación Primaria

         Cabe destacar;  La música está presente en todas las culturas y en todos los tiempos. Allá donde hay vida humana la manifestación musical le acompaña. Por lejos que nos remontemos en el pasado tropezaremos siempre con la música. La arqueología musical nos informa de que los testimonios más antiguos datan de hace unos sesenta mil años. La música ha jugado un importante papel en la vida de los pueblos en cada parte del planeta. La experiencia también nos dicta que el hecho musical sigue ocupando un lugar preponderante en la vida de las personas.

         Al mencionar la cantidad de manifestaciones musicales existentes que individualizan a los grupos, los pueblos y las naciones, numerosos autores consideran que la música es un aspecto fundamental de la condición humana. En opinión de Hodges (1999), “la música forma parte del ser humano, es un rasgo universal de humanidad. Es una dimensión necesaria del desarrollo humano que puede haber jugado un rol central en la evolución del pensamiento”

Enfoque cultural

         El desarrollo de la actividad  musical ha sido sin duda un aporte significativo en el arraigo cultural de los pueblos, familias y sociedades. La música es un producto del comportamiento de los grupos humanos, ya sea formal o informal: es sonido humanamente organizado (Blacking, 2006:38). En culturas desarrolladas, como las occidentales, la música ha evolucionado para convertirse en una de las formas expresivas al margen de las otras. Por contraste, en otras culturas en las que el pensamiento mágico aún pervive, la frontera entre la música, la canción, la danza, la poesía y el rito aún no se ha perdido (Besson & Schön, 2001).

         De igual manera; La música como cultura popular se concibe como  La palabra folclore, de origen anglosajón, significa “Saber Popular” y  a pesar de las grandes controversias entre los investigadores se definió como la ciencia que estudia y recoge el saber tradicional, colectivo y anónimo de los pueblos civilizados. Cuando este término se une al musical  sirve para designar el estudio y recopilaciones que se realizan en las manifestaciones populares relacionados con el arte de los sonidos y los fenómenos acústicos. “El arte que trata a través de la expresión musical diferentes culturas que, de manera tradicional y hereditaria forman la base cultural de un país” (Cano, 1976:5).

          Considerando que la música es cultura popular y constituye la base del folclore musical, la persona  recibe  de su entorno las costumbres y la realidad de su gente, aquellos aspectos característicos los medios que lo rodea y la música propia de su zona, que se inserta en los hábitos de vida del hombre en sus códigos de conductas y conocimiento. Se crea en un tiempo y lugar concreto y determinado. El paso del hombre por la  que le ha tocado vivir y su historia dan como fruto la etnia y su forma particular de expresar sentimientos.

      Al respecto Hidalgo (1974) comenta que es

Suma humana con tierra que la sustenta y la nutre. Medios que la limitan Técnicas que la desarrollan y la amaneran. Todo eso es la música folclórica Como una flor y su fruto, la música popular es historia, geografía, etnografía, sociología, dinámica e individualización. Pero guarda aun su secreto que solo da a quien la canta: gracia fragancia del sentir y hacer sentir a otro, la invisible línea de la comunicación humana  (P.p.14).

         Resulta claro que la música popular la hace el pueblo de los llanos con materiales propios o prestados, con las técnicas musicales más cultivadas, para satisfacer sus necesidades estéticas y éticas. Lo crea y/o interpreta cuando cuida el rebaño o labra la tierra; es música para fiestas, para conmemorar el amor, la danza, las bodas, las primaveras y para todas ocasiones que revisten importancia en la vida del hombre y su tradición.  Se trata de una expresión colectiva y anónima, que el pueblo la transforma y enriquece dándole ese toque personal que caracteriza a la población.

Aportes de la música a la educación.

          Desde el inicio de la humanidad en las civilizaciones más antiguas, ha sido reconocida su importancia, y por ello, grandes pensadores como Platón, Aristóteles, Montaigne, Rousseau, Goethe asignaron dentro de las artes  a la música un papel educativo; en la actualidad, se reconoce que la educación musical juega un importante rol que favorece y dispone positivamente al niño, forma su personalidad, sus sentimientos, su cuerpo y su inteligencia.

          Una de las temáticas más debatidas entre los estudiosos de la pedagogía musical es la  presencia de la música en la educación. Solo basta con acercarse a la literatura relacionada con este campo de estudio para encontrar múltiples y variados argumentos sobre su valor y sus fines. En todas las épocas se ha teorizado sobre el importante papel que la música tiene en la formación de niños y jóvenes.

          Se puede decir, que la historia de la educación musical ha estado siempre acompañada de una insistente y monótona reivindicación de la importancia de la música en la formación integral. Tradicionalmente, las reivindicaciones han procedido de los campos de la filosofía, psicología, sociología y pedagogía. Actualmente, también provienen de nuevos campos de estudio como la neurología y biomusicología, ciencias que han colocado a la música como protagonista de sus hipótesis de investigación

          Cabe destacar que el folclor musical proporciona conocimiento sobre las culturas del pasado ya olvidadas y permite reconstruir los marcos de acción en que se desenvolvió la vida ya que por medio de esa música se expresa lo que cada cual es capaz de comunicar y lo que emociona a todos de la misma manera, no es creación individual sino manifestación vital, espontanea, necesaria para el colectivo en su totalidad.

          Asimismo; la música en la educación se visualiza dentro de las siguientes dimensiones:

Dimensión Epistemológica

          Destacar la importancia que tienen la praxis profesional desde la naturaleza del conocimiento adquirido por  los docentes para orientarlos al proceso de crecimiento personal y profesional como resultado de los componentes cognitivos motivacionales y vocacionales, La construcción del conocimiento es y debe ser uno de los principales núcleos que vertebran la actividad actual de la transformación curricular es necesario orientar la calidad en la educación media general para las nuevas generaciones, inherentes a la condición del hombre como ser social.

Dimensión Ontológica

          La ontología trata de determinar el conocimiento de los diferentes entes u objetos de su modo de ser. En el caso de la educación es estudiar el modo de ser como ser en sí, sin considerar procesos ni fines particulares.

         También es el estudio del ser, esta palabra se forma a través de los términos griegos ovroc, ontos que significa ser, ente y AOYOC, logos,, que significa estudio, discurso, ciencia, teoría, la ontología es la rama de la filosofía que se ocupa del estudio del mundo real, de la cotidianidad del ser humano en cuanto a ser en relación con si mismo y con los demás, creando un contexto que demanda una educación, sus experiencias, condiciones, cualidades y compromisos que describen los resultados del aprendizaje de un programa educativo para demostrar al final lo aprendido, lo que precisa la praxis profesional de manera eficaz dentro de un contacto social determinado.

Dimensión Axiológica

          La axiología en la educación desde el punto de vista pedagógico, es el estudio de los valores. Se incluyen en estas diferentes tipos de valores, de carácter ético, social, cultural y estético. Este es importante para determinar las características fundamentales del ser humano. En la educación la falta de valores recae en los valores Morales, donde se evidencia la necesidad o ausencia de los mismos especialmente en la escuela. En los docentes, su desafío no es solo transmitirlo a través de sus conocimientos sino lograr que se evidencien los resultados, donde se demuestre que son capaces de formar hombres y mujeres capaces de autonomía moral y feliz en cuanto a la relación constructiva con los demás.

          En concordancia con las dimensiones expuestas; se puede afirmar que la enseñanza de música en la educación primaria es una herramienta pedagógica que no solo repercute en los estudiantes, sino que hace que el docente y el entorno familiar adquieran y analicen conocimientos que permanecían sumergidos y ahora son traídos a flote de una manera armónica, interesante produciendo un aprendizaje significativo.

          En relación con las dimensiones expuestas; este trabajo se sustento  en las bases teóricas de la educación entre ellas la teoría del aprendizaje significativo de Ausubel (1983) “la interiorización o asimilación, a través de la instrucción, de los conceptos verdaderos, que se construyen a partir de conceptos previamente formados o descubiertos por la persona en su entorno”  (p.117)

          Asimismo, se considera la teoría del aprendizaje social de Bandura (1986), Bandura acepta que:

Los seres humanos adquieren destrezas y conductas de modo operante e instrumental, rechazando así que nuestros aprendizajes se realicen según el modelo conductista. Pone de relieve como entre la observación y la imitación intervienen factores cognitivos que ayudan al sujeto a decidir si lo observado se imita o no” (p. 2).

 

         En este orden de ideas, las presentes teorías dan sustento a la investigación, visto de esta manera son tanto descriptivos como  prescriptivos, pues con ambos se intenta definir la cultura vista desde todos sus ángulos  en donde las artes su prioridad, también apunta a la futura exploración y ejecución de la misma, de esa manera, la teoría,  se enfoca en un contexto educativo de formación especializada

 

A Manera de Conclusión

          La enseñanza de la Música en el Sistema Educativo Venezolano desde temprana edad; constituye una de las herramientas indispensables  en la formación de valores en la identidad cultural de los seres humanos,  en cuanto  que sus mensajes emitidos de una manera sencilla, didáctica, histórica puede llegar a todos los rincones de los pueblos.

          Es importante resaltar; que el colectivo docente pese a los pocos recursos y escasa formación musical, ha realizado un esfuerzo gigantesco en aras de poner en prácticas estrategias  que le sean amigables a sus estudiantes en cuanto al rescate de la identidad  cultural se refiere, sin embargo todo este empuje puede quedar desierto sino existe un compromiso e internalización de los conocimientos obtenidos con el apoyo de la familia y los entes gubernamentales que fomenten y perduren en el tiempo con programas y proyectos que estén dirigidos a fortalecer el arraigo de la identidad cultural a través de la música.

          Considerando que la música es cultura popular y constituye la base del folclore musical, la persona  recibe  de su entorno las costumbres y la realidad de su gente, aquellos aspectos característicos los medios que lo rodea y la música propia de su zona, que se inserta en los hábitos de vida del hombre en sus códigos de conductas y conocimiento. Se crea en un tiempo y lugar concreto y determinado. El paso del hombre por la  que le ha tocado vivir y su historia dan como fruto la etnia y su forma particular de expresar sentimientos.

          En este sentido, la escuela debe proporcionar las condiciones y potencialidades que faciliten el aprovechamiento y participación de la comunidad de los cultores populares, con el objeto de transmitir el repertorio de conocimientos culturales propios y ajenos, representativos y expresivos de aspectos relevantes de una identidad colectiva e históricamente gestada, en continuo proceso de cambios y transformaciones.

         Porque, la identidad cultural desde un punto de vista educativo, debe estar unida a los procesos de identificación de los sistemas culturales vigentes, basado en una tradición considerada valiosa y reiterativa, en la formación de los nuevos ciudadanos que regirán el destino de los pueblos y de ellos dependerá si el arraigo cultura continua su rumbo o va desapareciendo a través de la inclusión y transculturización venida de otras longitudes.

 

 


Referencias  Bibliográficas

Bandura, A. (1986).Teoría   del  Aprendizaje  Social. Englewood Cliffs, NJ: Prentice-Hall.

Besson, M. & Schön, D. (2001) Comparison between   Language and Music.   En   R. J. Zatorre & I.  Peretz (Eds.), Annals of the New York Academy of Sciences, 930. The biological foundations of music   (pp.232- 258). New York: New York Academy of Sciences

Blacking, J. (2006). ¿Hay música en el hombre? Madrid: Alianza

Cano, M. (1976): Folklore. Iniciación al cante popular andaluz. Granada. Universidad de Granada

Claude, D. (2007), Jean-Jacques Rousseau: Diccionario de Música (Madrid: Akal, 2007), 281-

Fridman, R. (1997): La música para el niño por nacer: los comienzos de la conducta musical, Salamanca, Amarú

Hidalgo  Montoya, J. (1974): Folklore Musical Español. Madrid. A. Carmona

Hodges, D. A. & Haack, P. (1999). The influence of Music on Human Behavior. En D. A. Hodges (Ed.), Handbook of Music Psychology (pp. 469-555). San Antonio: IMR Press

Larrea Palacin, A. (1958): El folklore y la escuela. Madrid. Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

República Bolivariana de Venezuela Ministerio del Poder Popular para la Educación. Currículo Nacional Bolivariano (2007).