¿Estamos preparados para un desastre?

Luis Figueroa*

 

La vulnerabilidad de los guatemaltecos ante los fenómenos naturales quedó de manifiesto el año pasado durante el paso de la tormenta Stan; y las personas se preguntan si los guatemaltecos estamos preparados para un terremoto, un huracán, u otro desastre.

 

Con el propósito de ayudar a crear una cultura de prevención, las Universidades Francisco Marroquín, Mariano Gálvez, Rafael Landívar y San Carlos, en coordinación con el diario Prensa Libre, presentaron el primer foro de la serie Perspectivas, correspondiente a 2006, con el título de Desastres, ¿estamos preparados?

 

El foro, que se celebró el 4 de abril pasado, puede ser visto aquí.

 

“Un amigo y profesor de la Universidad Francisco Marroquín vive normalmente en la frontera entre México y Texas.  Cuando en el área hay una amenaza de huracán, él cuenta que del lado de los Estados Unidos rápidamente se corre la voz por la radio y la televisión.  Inmediatamente las tiendas ofrecen kits de huracán y promueven la Gran Venta de Huracán, y cosas así.  En lugares como ese hay una cultura de información y de prevención.

 

Como contraste, en el lado mexicano todo es secreto y desinformación.  Y a falta de una cultura de prevención, se tiende a olvidar que la razón de ser del gobierno es proteger la vida y la propiedad de los ciudadanos”, explicó el moderador, Luis Figueroa, miembro del Consejo de Investigación del Centro de Estudios Económico Sociales (CEES) y del Seminario de Filosofía, de la UFM, así como columnista de Prensa Libre.

 

“¿Cuántos de ustedes están preparados para un terremoto? ¿Quién de ustedes tiene, en su casa, una mochila con linterna, baterías, ropa extra, y algunos alimentos y agua?”, preguntó 

 

“Ojalá que al concluir este foro, todos saliéramos con la inquietud de hacer lo posible por evitar un desastre, porque eso es parte de nuestra responsabilidad individual”, señaló.

 

Por su parte, según lo reportó Prensa Libre en su edición del lunes 8 de mayo, Víctor García, de la Comisión de Desastres de la USAC, indicó que “el país debe tener una política prioritaria que obligue a los municipios a contar con un mapa de las áreas de riesgo, y el  gobierno asignar recursos para reducirlos”.

 

Así mismo, Héctor Monzón, experto en sismoresistencia, explicó que “el desastre no es natural, lo fabrica el hombre porque lo natural es la lluvia; en tanto que las personas son las que construyen donde puede haber inundaciones”.

 

Gisela Gelert, de la URL, observó que “se necesita un marco reglamentario de construcción, así como uno de uso de suelos y su regulación porque este es un país con alto riesgo sísmico y no tiene códigos de construcción”. 

 

Adicionalmente, Hugo Hernández, de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, opinó que “la prevención de desastres es responsabilidad de todos, y no de una institución; y que es necesario fortalecer el sistema de prevención”.

 

*Luis Figueroa es columnista del diario Prensa Libre y miembro del Seminario de Filosofía, de la UFM.