“La casa de la libertad” cumple 39 años

 

 

La Universidad Francisco Marroquín celebra, hoy, un año más de difundir los principios éticos, jurídicos y económicos de una sociedad de personas libres y responsables; y de formar profesionales.

 

La casa de la libertad inició la tarea de educar a las nuevas generaciones el 12 de agosto de 1971, fecha en que fue fundada por un grupo de empresarios que se dedicaron a  investigar las razones que impedían el desarrollo en Guatemala. No contentos con las teorías económicas que estaban en boga, aquellos curiosos del conocimiento se cruzaron con las ideas de la Escuela Austriaca, cuyos pensadores han elaborado una teoría económica a partir de la acción humana, entendiendo al humano como una realidad individual y volitiva. Tras leer y entender las obras de los autores más prominentes, el grupo concluyó que era importante educar a la élite intelectual si se quería transformar al país.

 

Hace una semana, esta casa de estudios perdió a uno de sus grandes: Manuel F. Ayau, el hombre a cuyo espíritu tesonero y visión se le debe la existencia de la UFM, universidad que, en palabras del doctor Armando de la Torre, se ha convertido en punto de peregrinaje internacional para los hombres y mujeres cultos  que cuidan de su autonomía personal.

 

Pese a su partida, el legado de Ayau para Guatemala y el mundo se hace evidente hoy más que nunca. Creemos que sólo las personas responsables pueden crear civilizaciones prósperas y pacíficas y que donde no hay libertad no florece la responsabilidad, expresó durante la inauguración de la UFM y, a casi 40 años de su fundación, las ideas y convicciones que impulsaron a él y a sus amigos a crearla permanecen incólumes.

 

Para ver un video de Manuel F. Ayau, explicando por qué se fundó la Universidad, haga clic aquí.

 

Édgar René Ortiz, estudiante de la Facultad de Derecho expresó en ocasión de este aniversario que lo que distingue a la UFM, además de la excelencia académica, es su valor agregado. En muy pocos lugares del mundo existe una universidad como la que tenemos nosotros. Tenemos una filosofía propia, un ideario que nos identifica como tal. No hay otra universidad que tenga una línea de pensamiento tan definida como nosotros, que sea consecuente con la idea que tiene, que la cultive. Cuando mirás todo el contexto de la universidad te vas sintiendo muy orgulloso […] Para mí tiene mucho valor haber conocido las ideas de la libertad.

 

Para Diego  Polanco y Sebastián López, estudiantes de Administración de Empresas, la vida en la UFM es agradable. La experiencia académica ha sido bastante buena y el nivel académico es elevado. Siempre es un reto ganar los cursos y eso es algo bueno porque nos motiva a luchar por más, no solo académicamente sino en la vida, comentó Polanco.

 

Hace cinco años empecé a trabajar en la UFM.  Nunca me imaginé que llegaría a amar tanto esta casa de estudios y sus ideas […]  Con el tiempo me di cuenta que quería conocer más sobre las ideas liberales, por lo que en 2009 me convertí en alumna de la Facultad de Ciencias Económicas. Toda la familia UFM me ha enseñado lo que es la excelencia, lo que son los valores, lo que es realmente importante en la vida.  La gente UFM no sólo dice las cosas, las hace, las actúa, comentó Jésica Paduan, estudiante y colaboradora de esta casa de estudios

 

Por su parte, Karen Remón, estudiante del Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales dijo que su experiencia ha sido muy buena porque creo que la Universidad nos facilita todo lo necesario para que nosotros podamos llevar a cabo nuestros estudios. Me parece que una de las cosas más importantes de la universidad es el ambiente.

 

Otro pilar que ha acompañado a la UFM desde sus inicios ha sido la excelencia académica, entendida como la calidad de ideas, principios y actuaciones de quienes, como profesores o alumnos, se sitúan habitualmente por encima del simple cumplimiento material y rutinario de su deber, constituyendo ante todo un ejemplo vivo de vida coherente. Dicha excelencia es latente prácticamente en todos los ámbitos de la Universidad, como el campus, cuyas construcciones armonizan con la naturaleza; la atención que reciben los estudiantes, las distintas actividades académicas y culturales organizadas–Thirty-Fourth Annual Conference of the Association of Private Enterprise, Mont Pelerin Society-  y los grandes académicos internacionales que la han visitado, como Vernon L. Smith y Friedrich A. Hayek.