Rector Ibárgüen recibió el Premio Juan de Mariana

 

 

En  un homenaje, rodeado por grandes exponentes del liberalismo clásico, Giancarlo Ibárgüen S., rector de la Universidad Francisco Marroquín, recibió el Premio Juan de Mariana en la Quinta Cena de la Libertad, celebrada el 3 de junio pasado en Madrid, España.

 

El premio se lo otorgó el Instituto Juan de Mariana por una trayectoria ejemplar en defensa de la libertad en Guatemala y América. Durante la velada muchos de los personajes asistentes tuvieron la oportunidad de dirigir unas palabras de reconocimiento al agasajado.

 

Me siento muy honrada de estar aquí en esta feliz ocasión para celebrar y reconocer a uno de los grandes campeones de la libertad de mi generación en el mundo [ ...] Se necesita una rara combinación de atributos, obviamente, la inteligencia es uno de ellos, para hacer lo que una persona como Giancarlo ha hecho. También se necesita coraje, curiosidad, compasión, visión, optimismo, humildad, tenacidad y, no olvidemos, un gran sentido del humor, expresó Mary Anastasia O’Grady, del Wall Street Journal.

 

Rendirle a Giancarlo un homenaje el día de hoy es tal vez uno de los actos de mayor justicia que se puedan hacer. Conozco a Giancarlo desde hace años […] he podido atestiguar en el transcurso de esos años en Giancarlo un conjunto de virtudes muy notables. En primer lugar su capacidad de liderazgo, Giancarlo es un líder muy particular, bondadosamente manda […] pero hablar de sus obras, creo yo que es desmerecerlo, porque la principal de sus obras es su familia, afirmó el abogado peruano, Enrique Ghersi.

Luego vino el turno de Alan Russell, presidente del consejo del Liberty Fund, quien dijo que una de las primeras cosas que recuerda de Ibárgüen es su gran pasión por las obras de Ayn Rand, hecho que confirmó Ramón Parellada, de la UFM, con una anécdota:

 

Antes de conocer a Giancarlo  yo leía unas columnas en un periódico de un tal Juan Galtón. Obviamente Juan Galtón en español es en inglés John Galt. Las leía y no sabía de quien eran, años después llegue a descubrir que el famoso Juan Galtón era Giancarlo Ibárgüen […] Si tuviera que describir a Giancarlo Ibárgüen en una palabra pensaría en los héroes de los libros que escribió Ayn Rand, un John Galt o un Hank Rearden. Creo que si Ayn Rand hubiera conocido a Giancarlo, John Galt y Hank Rearden se hubieran quedado cortos.

 

Por último habló Carlos Rodríguez Braun, de la Universidad Complutense de Madrid, quien dijo que la Universidad Francisco Marroquín es un gran ejemplo a seguir en España, y luego procedió a entregarle el Premio Juan de Mariana a Ibárgüen.

 

Un prolongado aplauso de todos los presentes acompaño al rector de la UFM al momento de recibir el premio, cuyo júbilo se hizo notar en una permanente sonrisa. Al inicio de su agradecimiento Giancarlo expresó lo emocionante que era estar rodeado de su familia y amigos.

 

Su discurso lo dedicó a la casa de estudios a la que le ha dedicado tanto trabajo y entusiasmo y aprovechó la ocasión para hablar sobre cómo la educación ha pasado de ser un proceso rígido a uno en el que el estudiante aprende a aprender:

 

Si reconocemos que existe una similitud conceptual entre los procesos de mercado  y los procesos  educativos, podemos llegar a conclusiones interesantes. Así como el descubrimiento económico requiere el proceso competitivo del mercado para proporcionar información y retroalimentación, con el fin  de corregir errores, la conversación abierta y socrática entre alumnos es esencial para el aprendizaje. Las reflexiones y refutaciones  de los alumnos crean un orden policéntrico y competitivo dentro del aula. Tales  reflexiones y refutaciones son equivalentes al proceso experimental de ensayo y error de la competencia en el mercado. El aprendizaje emerge, por así decirlo, en un ambiente en que las ideas de los alumnos compiten entre ellas y generan un orden espontáneo. El profesor no puede ni debe pretender que goza de todos los conocimientos, ni siquiera en el área en que se supone es un experto […] Esta carrera socrática tiene por objeto cultivar las ideas, el espíritu y el carácter auténticamente liberal en nuestros alumnos. En la UFM nos hemos propuesto inculcar en ellos la excelencia y el asombro por las ideas.

Giancarlo Ibárgüen es el segundo guatemalteco y el segundo miembro de La casa de la libertad en recibir el Premio Juan de Mariana. El primero fue su mentor, Manuel F. Ayau, homenajeado en 2008 por su aporte a la causa de la libertad en el mundo académico.

 

 

Guatemala, 21 de junio de 2011