LOS ESTUDIANTES Y LAS ESTUDIANTAS

 

Por Karen Cancinos

 

 “Más de cien estudiantes de cuatro escuelas normales de la capital ocuparon los carriles de ingreso y egreso del puente El Incienso como protesta contra las reformas a la carrera magisterial”, decía la nota periodística. Como si no fuese suficientemente grave que un puñado de vandalitos haya ocasionado un descomunal caos de tránsito, para asustarnos de veras hay que ver la causa para su acción: “protestar contra las reformas a la carrera magisterial”.

 

Hasta donde sé, las tales reformas no afectan a quienes actualmente estudian magisterio. Y si así fuera, estudiar un año más, para quien aspira a ser profesor de primaria, no es un perjuicio sino una bendición, sobre todo porque lo hace a costa de nosotros los contribuyentes. Ya bastante malo es que carguemos con la llamada “educación pública”, pero si hemos de hacerlo, no queremos un montón analfabetas funcionales a cargo de la misma, ¿verdad?

 

“Una hora después, se presentó el primer contingente de la Policía Nacional Civil para dialogar con los estudiantes y pedirles que desbloquearan el paso. Los manifestantes dejaron fluir los vehículos cada diez minutos, pero momentos más tarde llegó el grupo antimotines y los desalojó”, continuaba la noticia. Vaya, ahora hay que “dialogar” con rapazuelos abusivos. Casi los felicitan por su magnanimidad al “dejar fluir los vehículos cada diez minutos”… ¿por qué no mandaron también a traer pizza y gaseosas para festejarlos, a cuenta de nosotros los tributarios? Pero –qué alivio– alguien hizo su trabajo. El grupo antimotines los acabó desalojando. No acabó aquí la cosa, sin embargo.

 

“David Alemán, dirigente estudiantil, dijo que el desalojo se ejecutó diez minutos después de que Mauricio López Bonilla, ministro de Gobernación, se presentó al lugar y ordenó que se disolviera la manifestación. ‘Oímos cuando el Ministro le dijo a la Policía que nos sacaran a pura riata de ahí’, declaró”. Hasta aquí el párrafo. Yo digo: ¿Qué pretendías, David? ¿Globos para las estudiantas y palmadas en la espalda para ustedes, estudiantes? (si de grande quieres ser como Joviel Acevedo, el “dirigente magisterial” por excelencia, debes ser políticamente correcto). Tienes que entender que si te comportas como delincuente, no puedes esperar otra cosa sino “riata”. Madura, jovencito. Algún día tendrás que hacerlo, y mejor si empiezas ahora que, se supone, aspiras a ser “maestro”.

 

El desalojo concluyó con tres policías heridos, uno de ellos con trauma craneal. También hubo cuatro “estudiantes” heridos levemente y con síntomas de intoxicación. ¿Quién compensará a las familias de los agentes heridos y no precisamente con lesiones leves? Ciertamente no lo harán los progenitores de los salvajitos. Vea cómo sigue la nota de marras: “Un grupo de padres de familia presentó una denuncia al Procurador de Derechos Humanos PDH, para que investigue las supuestas agresiones que cometieron los policías en la forma de tratar a los estudiantes normalistas, durante el desalojo en el puente El Incienso. Rolando Yoc, director de Incidencia en Políticas Públicas y Resolución de Conflictos de la PDH, declaró que los padres manifestaron su indignación por el uso de fuerzas armadas durante el desalojo de los menores de edad”.

 

Hay gente que merece los hijos que tiene. La conducta de estos “padres” amerita una columna aparte, cosa que haremos en una ocasión posterior.