Maravillas, hijo

Luis Figueroa

 

Entra Pepe a su casa y encuentra a su esposa en la cama con otro hombre.  Indignado, Pepe grita: ¡Pilar!, ¿qué hace este hombre contigo? Y su esposa le contesta: Maravillas, hijo. Maravillas.

 

Una maravilla es algo extraordinario que causa admiración; y uno no puede sino admirarse de las cosas increíbles, absurdas y terribles que se leen en las noticias sobre América Latina.

 

Ollanta Humala, acusado de violar los derechos de campesinos peruanos cuando se desempeñaba como militar activo en 1992 es el candidato favorito para la presidencia de su país[1]

 

Los padres de Humala son de cuento.  Su papá, Isaac, propuso beneficiar con una amnistía a los jefes de las agrupaciones terroristas Sendero Luminoso, Abimael Guzmán; y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, Victor Polay.  Humala, padre, estima que Guzmán y Polay “ya no son un peligro”[2].  Y allí anda Isaac, diciendo que no son “nacionales” aquellos que no tienen la piel cobriza[3].

 

Y su mamá, Elena, no se queda atrás en cuanto a maravillosos disparates.  Hace poco dijo que si estuviera en sus manos, ella fusilaría a los homosexuales[4].

 

El presidente Boliviano, Evo Morales, garantizó un aumento de al menos 50% al salario mínimo en su país.  Morales anunció un incremento a 660, pero dijo que el alza debería ser hasta de 880 bolivianos.  “¡Eso si es racismo!”, me dijo un amigo para picar el hormiguero.  “¡Debería de aumentar el salario mínimo en un 100%!”, añadió. 

 

“En realidad, el aumento al salario mínimo se calcula en forma proporcional al porcentaje de desempleados que uno quiere crear”, terció otro cuate, para ponerle el tono de seriedad a la discusión.

 

Más al sur, en Argentina, Nestor Kirchner suspendió las exportaciones de carne durante 180 días[5].  ¿Con qué objetivo se hace semejante y maravilloso desatino?, preguntará usted.  Pues aunque no lo crea, lo que busca Kirrchner es que baje el precio de la carne. 

 

Eso sí, está visto que la calidad de orate no es monopolio del venezolano Hugo Chavez, personaje que ha amenazado con expropiar las tierras ociosas porque “venimos a tomar las tierras pues”, según dijo[6].  

 

En la reunión donde comentamos todas estas insensateces, hubo quienes expresaron su preocupación porque la dirigencia populista, etnicista y socialista chapina ve a muchos de los supradichos personajes como ejemplos a seguir.  Pero a mí eso me parece maravilloso.

 

Hasta hoy, durante toda la larga historia de la humanidad, el populismo, el etnicismo, el nacionalismo y el socialismo sólo han arrastrado consigo penas y muerte.  ¡Imagínese usted, ¿que horrores no generarán cuando se les suma el carácter vesánico de las propuestas citadas?!

 

Yo opino que hay que dejar que Chávez acabe con el latifundio; que Kirchner prohíba todas las exportaciones indefinidamente; que Morales suba el salario mínimo hasta donde le de la gana y que los Humala restauren el Tahuantinsuyo.

 

Y cuando hayan fracasado por la corrupción que desaten y por el hambre y el caos que engendren, ¡a ver a qué agitador chapín, y a qué político oportunista, le quedan ganas de hacer maravillas y de andar jugando a líder populista!

 

En esa dirección, en la de los disparates empobrecedores, aquí hay mucho por hacer.  Se puede, por ejemplo, aumentar los impuestos a los retornos de capital; se puede aprobar la madre de todas las leyes de protección al consumidor; se puede estropear la libertad en el mercado de las telecomunicaciones.

 

En esa dirección, en la de los maravillosos desatinos creadores de miseria, se pude ser radical.  Se puede superar a Evo y decretar un 200% de aumento al salario mínimo; se le puede poner precio tope a todo para que, como en los años 80, desaparezca hasta el papel toilette; ¡se puede hacer tanto!

 

En la dirección opuesta le invito a que visite www.proreforma.org.gt, y a que se maraville ante la posibilidad de una mejor Guatemala.

 

 

 

 



[1] Prensa Libre, 22 de marzo de 2006, página 39

[2] Prensa Libre, 20 de marzo de 2006, página 66

[3] http://www.univision.com/contentroot/wirefeeds/lat/6427462.html

[4] http://www.correoperu.com.pe/paginas_nota.php?nota_id=23371&seccion_nota=1

[5] Prensa Libre, 20 de marzo de 2006, página 32

[6] El Periódico, 20 de marzo de 2006, página 25