Nietzsche: la vida como obra de arte

María Elena Sierra

 

Del docente  Mario Germán Gil Claros y publicado en junio de 2010, en Madrid España por la Editorial S&S editores. Resalta la vida en sí, asumida desde una estética de la existencia, en su afirmación y no su negación terrenal; pues es aquí en este mundo, con todas sus dificultades peligros y tensiones peligros y tensiones lo que hace a la vida apreciable, en la constitución de una nueva cultura que permite afirmarla.

Aseverar la vida es partir de nuestro presente, de nuestra actualidad, la única que nos da la posibilidad de una historia viva. Es decir, una historia que no condene al hombre al pasado, que evite quedar preso en sus entrañas, en un dominio metafísico que implica decadencia.

 

Nietzsche eleva la vida a una experiencia estética, en la que cobra importancia y justificación, el sujeto se constituye en su propio artista, en su escultor, cuya materia prima es él mismo y sus herramientas de trabajo la vida misma.